Ecología para el bienestar de la piel

El cambio climático es uno de los problemas ambientales más graves al que se enfrenta la humanidad. El calentamiento global amenaza a los ecosistemas mundiales, comprometiendo el desarrollo y el bienestar del hombre, la alteración en la capa de ozono está  provocando una distorsión en el sistema climático global. Los estudios muestran que el planeta se enfrentará a desastres humanos y naturales irreversibles si la concentración atmosférica de CO2 continúa en aumento.

La salud del hombre, esta interconectada a su vez con el bienestar del planeta; nuestra piel es maravillosa y provee protección a nuestro organismo, sin embargo se enfrenta a la radiación solar, la cual es una mezcla de radiaciones de longitudes de onda entre 200 y 4000 nm, que se clasifican entre radiación ultravioleta, luz visible y radiación infrarroja, estas son las responsables en menor o mayor medida del fotoenvejecimiento, quemaduras solares, manchas en la piel y daño genético a nuestras células, lo cual se traduce en cáncer de piel, inflamación e inmunosupresión entre otros efectos negativos que se presentan cuando abusamos de la exposición solar.

Es importante entonces tener en cuenta el uso de protección solar cada 4 horas, ropa adecuada, gafas, sombrero entre otros elementos que permitan proteger nuestro cuerpo de la acción directa de los rayos U.V. estos  deben ser usados en forma constante y hacer parte de nuestra vida diaria.

Frente a la radiación no todo es negativo, esta tiene efectos positivos sobre el cuerpo, los cuales  dependen de las características de la exposición solar: La intensidad, la frecuencia y el tiempo de la misma. La energía del sol, sustenta casi todas las formas de vida en la tierra a través de la fotosíntesis, el vínculo entre el agua, la tierra, el aire y el sol es innegable y permanece bajo un equilibrio sutil muy fácil de romper.

Si queremos estar sanos debemos ayudar a mantener sano nuestro planeta, cada partícula de la tierra es sagrada, lo más valioso que tenemos es la naturaleza, ninguna fábrica o industria puede producir el aire que respiramos ni ninguno de los recursos que obtenemos de la tierra.

Recordemos que la enfermedad aparece cuando nos apartamos de la naturaleza, de nuestra esencia, entonces que nuestro cuerpo sea un templo que no admita nada que pueda dañarlo y por supuesto que jamás hagamos daño a la naturaleza ni a ningún ser vivo.

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